1- ¿Cuáles son los fines y objetivo de la liturgia?
La liturgia tiene por fin primario la gloria de Dios, principio y fin de nuestra vida y fuente de todo bien, y por fin secundario la santificación del hombre en orden a su último fin.
2- ¿Estos dos fines como suelen expresarse?
Estos fines se suelen descomponer en otros cuatro más especiales, también clásicos, a saber:
Fin latréutico es aquel por el cual el hombre adora a Dios y lo reconoce como Señor sin rival.
Fin eucarístico es aquel por el cual da a Dios las debidas gracias, como a su Creador y Redentor.
Fin impetratorio es aquel por el cual pide a Dios, sea directamente, sea por la intercesión de los Santos, todo lo que necesita, reconociéndolo como Amo y Gobernador universal.
Fin propiciatorio es aquel por el cual le aplaca con sacrificios, oraciones y penitencias, para que le perdone cojeo Juez.
En la Liturgia, y sobre todo en la Misa, cúmplanse superabundantemente estos cuatro fines, a los cuales se reduce toda la Religión.
viernes, 25 de febrero de 2022
viernes, 18 de febrero de 2022
Preguntas y respuestas básicas sobre la Liturgia I
1- ¿De dónde proviene la palabra “Liturgia” y cuál es su real significado?
La palabra liturgia (que viene del griego que se escribe léiton ergon) significa en su etimología servicio público.
2- ¿Qué es para los verdaderos cristianos dicha palabra?
Para nosotros los verdaderos cristianos la Liturgia es el culto oficial de la Iglesia. Y como dice (1)Don Guéranger: “es el conjunto de símbolos, cantos, y actos, por medio de los cuales la Iglesia expresa y pone de manifiesto su religión para con Dios”.
Para nosotros los verdaderos cristianos la Liturgia es el culto oficial de la Iglesia. Y como dice (1)Don Guéranger: “es el conjunto de símbolos, cantos, y actos, por medio de los cuales la Iglesia expresa y pone de manifiesto su religión para con Dios”.
3- ¿Cuántos tipos de cultos se pueden hacer?
Se pueden realizar 3 tipos de cultos: interno o externo, individual o social.
4- ¿Cómo se expresan cada uno de ellos?
Se pueden realizar 3 tipos de cultos: interno o externo, individual o social.
4- ¿Cómo se expresan cada uno de ellos?
• Culto externo es el que se realiza con los órganos corporales, movidos por las facultades espirituales.
• Culto individual es el que practica un individuo, en público o en privado, en su nombre propio.
• Culto individual es el que practica un individuo, en público o en privado, en su nombre propio.
• Culto social es el que practica toda una colectividad, o uno solo de sus individuos, en nombre de la misma.
viernes, 11 de febrero de 2022
¿Quién se inventó la Misa nueva?
¿Cuál es el problema con la Nueva Misa?
Notas preliminares:
a) La crítica al “nuevo rito” no puede ser una crítica a la misa en sí misma, pues ésta es el verdadero sacrificio de Nuestro Señor legado a su Iglesia, sino un examen sobre si se trata de un rito o ceremonial conveniente para encarnar y realizar este augusto sacrificio. (Nótese que la validez de una misa y la conveniencia de su rito son dos cuestiones diferentes, como resulta evidente en el caso de una misa negra.)
b) Es difícil, para quienes sólo han conocido la Nueva Misa, comprender de qué se han visto privados, y asistir a la Misa “latina” a menudo les parece demasiado lejano. Para ver diáfanamente de qué se trata, es necesario comprender con claridad las verdades definidas de nuestra Fe sobre la Misa. Sólo con esta luz puede valorarse un rito de la Misa.
¿Qué es la nueva misa?
Respondamos contemplando sus cuatro causas, como dirían los filósofos: causa intrínseca material (¿cuáles son sus elementos?), causa intrínseca formal (¿cuál es su naturaleza?), causa extrínseca final (¿cuál es su finalidad?) y causa extrínseca eficiente (¿cuál es su autor?).
Notas preliminares:
a) La crítica al “nuevo rito” no puede ser una crítica a la misa en sí misma, pues ésta es el verdadero sacrificio de Nuestro Señor legado a su Iglesia, sino un examen sobre si se trata de un rito o ceremonial conveniente para encarnar y realizar este augusto sacrificio. (Nótese que la validez de una misa y la conveniencia de su rito son dos cuestiones diferentes, como resulta evidente en el caso de una misa negra.)
b) Es difícil, para quienes sólo han conocido la Nueva Misa, comprender de qué se han visto privados, y asistir a la Misa “latina” a menudo les parece demasiado lejano. Para ver diáfanamente de qué se trata, es necesario comprender con claridad las verdades definidas de nuestra Fe sobre la Misa. Sólo con esta luz puede valorarse un rito de la Misa.
¿Qué es la nueva misa?
Respondamos contemplando sus cuatro causas, como dirían los filósofos: causa intrínseca material (¿cuáles son sus elementos?), causa intrínseca formal (¿cuál es su naturaleza?), causa extrínseca final (¿cuál es su finalidad?) y causa extrínseca eficiente (¿cuál es su autor?).
viernes, 24 de diciembre de 2021
viernes, 17 de diciembre de 2021
Las vestimentas sagradas del Sacerdote
Con su raigambre en las antiguas vestiduras de los nobles romanos, -y si queremos remontarnos más atrás- en ornamentos sacerdotales y levíticos de la Antigua Ley- la indumentaria litúrgica destinada a la celebración de los Santos Misterios de nuestra Fe, entrañan, más allá de su “funcionalidad” ritual y su carácter distintivo en el orden de los ministros, un altísimo sentido espiritual.
El vestido en general es, en toda la historia de la cultura humana, un factor “termómetro” de la concepción antropológica y trascendente que haya imperado en esa etapa.
Destinadas a espiritualizar la “forma corporal”, las vestiduras talares (principalmente) han presentado a los ministros de la liturgia, “por encima” de la forma de vestir del seglar, creando así un compromiso de ser testigos vivos de lo que celebramos. No es superfluo o intrascendente que la Iglesia “revista” a sus ministros –por encima de su propio hábito- con otro ropaje propio de la acción sagrada.
Con su simbolismo enseñan a proveerse de armas espirituales en el combate contra el espíritu del mal. Como dijo el apóstol: Las armas de nuestra milicia no son materiales, pero sí poderosas para derribar lo que se le opone. A la par de la reina, adecuadamente ceñida de sus diversos ornamentos, el sacerdote adornado exteriormente con las vestimentas sagradas, debe cuidar que su interior, su alma, esté revestida de buenas costumbres, según lo escrito: Que los sacerdotes estén revestidos de justicia.
El sacerdote sube al altar al encuentro con el Dios vivo y verdadero, trascendente y sacramentado, “in conspectu divinae maiestatis tuae”, “revestido” o “sobrevestido” por la Iglesia, su Madre, quien como Rebeca a Jacob, recubre su pobre humanidad con los ropajes de Cristo –Sumo y Eterno Sacerdote- para que ofrezca al Padre la Víctima Inmaculada, por sus “innumerables pecados, ofensas y negligencias, y por todos los que están presentes, y también por todos los fieles cristianos vivos y difuntos…” (Recomendación de la hostia, Missale Romanum, 1962).
sábado, 30 de octubre de 2021
viernes, 1 de octubre de 2021
El tesoro escondido de la Santa Misa
Artículo I
EXCELENCIA DEL SANTO SACRIFICIO DE LA MISA
2. Es una verdad incontestable, que todas las religiones que existieron desde el principio del mundo establecieron algún sacrificio que constituyó la parte esencial del culto debido a Dios: empero, como sus leyes eran o viciosas o imperfectas, también los sacrificios que prescribían participaban de sus vicios o de sus imperfecciones. Nada más vano que los sacrificios de los idólatras, y por consiguiente no hay necesidad de mencionarlos. En cuanto a los de los hebreos, aun cuando profesaban entonces la verdadera Religión, eran también pobres e imperfectos, pues sólo consistían en figuras: Infirma et egena elemental, según expresión del Apóstol San Pablo, porque no podían borrar los pecados ni conferir la divina gracia.
El sacrificio, pues, que poseemos en nuestra Santa Religión es el de la Santa Misa, el único sacrificio santo y de todo punto perfecto. Por medio de él todos los fieles pueden honrar dignamente a Dios, reconociendo su dominio soberano sabre nosotros, y protestando al mismo tiempo su propia nada. Por esta razón el santo rey David le llama Sacrificium iustitiae, sacrificio de justicia, no sólo porque contiene al Justo por
excelencia y al Santo de los Santos, o mejor dicho, a la Justicia y Santidad por esencia, sino porque santifica las almas por la infusión de la gracia y por la abundancia de dones celestiales que les comunica. Siendo, pues, este augusto Sacrificio el más venerable y excelente de todos, y a fin de que te formes la sublime idea que debes tener de un tesoro tan precioso, vamos a explicar sucintamente algunas de sus divinas excelencias, porque para explicarlas todas se necesitaba otra inteligencia superior a la nuestra.
San Leonardo de Porto-Maurizio
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